martes, 28 de noviembre de 2017

Tharsis en "Memorias de África" de Isak Dinesen

Posted by CGINYZ




Fragmento de" Memorias de África" 
de Isak Dinesen donde se refiere a Tharsis.
 II. Un accidente en la Granja
 Capitulo I. El accidente



La gente que sueña mientras duerme por la noche siente una clase especial de felicidad que no tiene el mundo diurno, un plácido éxtasis y una ligereza de corazón que saben como la miel. También siente que la verdadera gloria del sueño reside en su atmósfera de ilimitada libertad. No la libertad del dictador, que impone al mundo su voluntad, sino la libertad del artista, que no emplea su voluntad, porque se ha librado de ella. El placer del verdadero soñador no reside en la sustancia de su sueño, sino en esto: que las cosas ocurren sin ninguna interferencia por su parte y, además, completamente fuera de su control. Grandes paisajes creados por sí mismos, grandes y espléndidas vistas, ricos y delicados colores, caminos, casas que nunca ha visto y de las que nunca ha oído hablar. Aparecen extraños y son amigos o enemigos, aunque la persona que sueña no haya hecho nunca nada por ellos. Las ideas de huida y persecución son recurrentes en los sueños e igualmente propiciadoras del éxtasis. Todos dicen cosas inteligentes. Es cierto que si lo recuerda al día siguiente las cosas se borran y pierden su sentido, porque pertenecen a un plano diferente, pero tan pronto como el que sueña se tumba por la noche, el circuito se cierra y recuerda su esplendor. Durante todo el tiempo le rodea un sentimiento de inmensa libertad y le invade, como el aire y la luz, una felicidad ultraterrena. Es una persona privilegiada, alguien que no tiene nada que hacer, pero para cuyo enriquecimiento y placer se juntan todas las cosas; el rey de Tharsis le llevará sus dones.

Participa en una gran batalla o en un baile y se pregunta cómo puede ser tan afortunado que participe en esos acontecimientos al tiempo que duerme. Es cuando se empieza a perder la conciencia de la libertad, cuando la idea de necesidad penetra en el mundo, cuando hay prisa y tensión por todas partes, cuando hay que escribir una carta o tomar un tren, cuando tienes que ir a trabajar, hacer que los caballos del sueño galopen o hacer que se disparen los rifles, cuando el sueño decae y se convierte en una pesadilla, que pertenece a la categoría más pobre y más vulgar de los sueños. Lo más parecido en el mundo en vigilia a un sueño es una noche en una gran ciudad donde nadie te conoce o en la noche africana. Ahí también hay una infinita libertad: ahí ocurren cosas, se forjan los destinos en torno tuyo, bulle de actividad y nada te concierne.

Aquí, tan pronto como se pone el sol el aire se llena de murciélagos, que vuelan sin ruido, como automóviles por el asfalto. Pasa el halcón nocturno: era ese el pájaro posado en el camino y en
cuyos ojos brillaron rojizos los faros de tu coche antes de que ascendiera verticalmente delante de las ruedas. A los lados de la carretera las pequeñas liebres jugaban a su aire, se sentaban de pronto y corrían luego hacia adelante, siguiendo un ritmo, como canguros en miniatura. La cigarra canta su canción interminable entre las hierbas altas, la tierra huele y las estrellas caen por el cielo como lágrimas por una mejilla. Tú eres la persona privilegiada a la que todo le es dado. El rey de Tharsis te traerá sus presentes.


Fuente de la información:



Reivindica para el caballo andaluz la denominación oficial de " Caballo Andaluz"?