domingo, 30 de diciembre de 2012

Teoría de Andalucía de Ortega y Gasset



Teoría de Andalucía  

de José Ortega y Gasset

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Teoría de Andalucía es una obra de José Ortega y Gasset publicada en 1927. Se trata de una recopilación de dos artículos publicados en el diario madrileño El Sol que en 1942 fueron públicados por la Revista de Occidente junto con otros escritos en un libro con el título Teoría de Andalucía y otros ensayos. El primer artículo se titula Preludio y el segundo, El ideal vegetativo.


Argumento

Considerada una obra del perspectivismo, en ella se analiza la cultura de Andalucía a partir de dos nociones fundamentales: la perspectiva histórica del pueblo andaluz y su circunstancia vital.
Según Ortega, la tolerancia a otras culturas característica del pueblo andaluz se debe a su historia milenaria, a haber estado expuesta a una mayor cantidad de culturas, lo que le permite apreciar lo que de valioso hay en las demás. Pertenecer a una cultura milenaria explicaría la razón por la cual el pueblo andaluz no ha visto la necesidad de reivindicar su particularismo:
Andalucía, que no ha mostrado nunca pujos ni petulancias de particularismo; que no ha pretendido nunca ser un Estado aparte, es, de todas las regiones españolas, la que posee una cultura más radicalmente suya.
Teoría de Andalucía, VI: 113
Así pues, por la seguridad de poseer una cultura propia, los andaluces no habrían necesitado imponer su cultura por la fuerza. Para Ortega, en la cultura andaluza, al contrario que en Castilla, no tiene cabida la actividad bélica, pero ha terminado por imponer su concepción de la vida a todos los pueblos que la conquistaron.
La segunda característica definitoria de lo andaluz, le vendría dada por la tierra en que se asienta, con la que establece una relación espiritual. De este modo, para Ortega mientras otros pueblos siguen manteniendo sus peculiaridades nacionales en otros lugares ajenos a su tierra, los andaluces dejan de ser andaluces porque
ser andaluz es convivir con la tierra andaluza, responder a sus gracias cósmicas, ser dócil a sus inspiraciones atmosféricas.
Teoría de Andalucía, VI:120




Teoría de Andalucía
José Ortega y Gasset.

Preludio


Durante todo el siglo XIX, España ha vivido sometida a la influencia hegemónica de Andalucía. Empieza aquella centuria con las Cortes de Cádiz; termina con el asesinato de Cánovas del Castillo, malagueño, y la exaltación de Silvela, no menos malagueño. Las ideas dominantes son de acento andaluz.Se pinta Andalucía -un terrado, unos tiestos, cielo azul. Se lee a los escritores meridionales. Se habla a toda hora de la "tierra de María Santísima". El ladrón de Sierra Morena y el contrabandista son héroes nacionales. España entera siente justificada su existencia por el honor de incluir en sus flancos el trozo andaluz del planeta. Hacia 1900, como tantas otras cosas, cambia ésta. El Norte se incorpora. Comienza el predominio de los catalanes, vascongados, astures. Enmudecen las letras y las artes del Sur. Mengua el poder político de personajes andaluces. El sombrero de catite y el pavero ceden a la boina. Se construyen casitas vascas por todas partes. El español se enorgullece de Barcelona, de Bilbao y de San Sebastián. Se habla de hierro vizcaíno, de las Ramblas y del carbón astur.

Son curiosas estas pendulaciones del centro de gravedad español entre su mitad alta y su mitad baja, y resultaría interesante perseguir hacia atrás la historia de ese ritmo oscilatorio, averiguando si existe alguna periodicidad que permita articular toda nuestra historia en épocas norteñas y épocas andaluzas.

Lo cierto es que en este momento puede advertir el perspicaz un comienzo de depresión en el Norte peninsular. ¿Es que siente menos bríos, menos fe en sí mismo, en sus virtudes peculiares, en su estilo de vida, en su capacidad? O ¿es, simplemente, que la totalidad de España ha llegado a saturarse de influencia septentrional? Probablemente se trata de lo uno y lo otro. Yo no sé qué experiencia imprecisa, pero fuerte, me hace sospechar que la pujanza de cada individuo y cada colectividad no es una cantidad absoluta que dependa solo de ellos, sino una función de la pujanza existente en los demás. Según esto, puede un pueblo decaer no por defecto o insuficiencia propios, sino, simplemente, por el hecho de ascender otros pueblos próximos. Y, viceversa, tonificarse una nación por efecto de deprimirse las vecinas. Por lo menos, es ahora evidente que, en el orden económico, la relativa mengua de Cataluña, Vasconia y Asturias coincide con el crecimiento de la riqueza andaluza.Todavía no hay síntomas perceptibles de que a esta acompañe un resurgimiento intelectual o moral, y fuera acaso la expresión más exacta decir que en esta hora se halla España indiferente frente a Norte y Sur. Pero no es verosímil que perdure esta indecisión. Se trata, sin duda, de una fase transitoria pronta a terminar o en una recaída sobre el Norte o en un nuevo entusiasmo por Andalucía.

Claro es que este retorno a lo andaluz -si aconteciera- implicará una visión de Andalucía completamente distinta de la que tuvieron nuestros padres y abuelos. No hay probabilidad de que nos vuelva a conmover el cante hondo, ni el contrabandista, ni la presunta alegría del andaluz. Toda esta quincalla meridional nos enoja y fastidia.

Lo admirable, lo misterioso, lo profundo de Andalucía está más allá de esa farsa multicolor que sus habitantes ponen ante los ojos de los turistas. Porque es de advertir que el andaluz, a diferencia del castellano y del vasco, se complace en darse como espectáculo a los extraños, hasta el punto de que en una ciudad tan importante como Sevilla, tiene el viajero la sospecha de que los vecinos han aceptado el papel de comparsas y colaboran en la representación de un magnífico ballet anunciado en los carteles con el título "Sevilla". Esta propensión de los andaluces a representarse y ser mimos de sí
mismos revela un sorprendente narcisismo colectivo. Solo puede imitarse a sí mismo el que es capaz de ser espectador de su propia persona, y solo es capaz de esto quien se ha habituado a mirarse a sí mismo, a contemplarse y deleitarse en su propia figura y ser. Esto, que produce a menudo el penoso efecto de hacer amanerado al andaluz, a fuerza de subrayar deliberadamente su propia fisonomía y ser en cierto modo dos veces lo que es, demuestra, por otra parte, que es una de las razas que mejor se conocen y saben a sí mismas. Tal vez no hay otra que posea una conciencia tan clara de su propio carácter y estilo. Merced a ello es fácil mantenerse invariablemente dentro de su perfil milenario, fiel a su destino, cultivando su exclusiva cultura.

Uno de los datos imprescindibles para entender el alma andaluza es el de su vejez. No se olvide. Es, por ventura, el pueblo más viejo del Mediterráneo - más viejo que griegos y romanos. Indicios que se acumulan nos hacen entrever que antes de soplar el viento de los influjos históricos desde Egipto y, en general, desde el Mediterráneo oriental hacia el occidental, había reinado una sazón de ráfagas opuestas. Una corriente de cultura, la más antigua de que se tiene noticia, partió de nuestras costas y, resbalando sobre el frontal de Libia, salpicó los senos de Oriente.

Cuando veáis el gesto frívolo, casi femenil, del andaluz, tened en cuenta que repercute casi idéntico  en muchos miles de años; por tanto, que esa tenue gracilidad ha sido invulnerable al embate terrible de las centurias y a la convulsión de las catástrofes. Mirado así, el gestecito del sevillano se convierte en un signo misterioso y tremendo, que pone escalofríos en la médula. Una impresión parecida a la  que produce la sonrisa enigmática del chino -¡rara coincidencia!-, el otro pueblo vetustísimo apostado desde siempre en el opuesto extremo del macizo eurasiático.

No perturbe demasiado al lector esta súbita aparición de China en el preludio de un ensayo sobre Andalucía. Si es andaluz, detenga un momento su irritación y concédame algún margen para justificar el paralelo. La comparación es el instrumento ineludible de la comprensión. Nos sirve de pinza para capturar toda fina verdad, tanto más fina cuanto más dispares se alejen los brazos de la pinza, los  términos del parangón. No hay cuidado de que este audaz emparejamiento se complazca en el síntoma de que el torero y el mandarín usan coleta. Ni la coleta del mandarín es china, sino manchúe,
ni la del torero andaluza, sino francesa.

Andalucía, que no ha mostrado nunca pujos ni petulancias de particularismo; que no ha pretendido nunca ser un Estado aparte, es, de todas las regiones españolas, la que posee una cultura más  radicalmente suya. Entendamos por cultura lo que es más directo: un sistema de actitudes ante la vida que tenga sentido, coherencia, eficacia. La vida es primeramente un conjunto de problemas esenciales a que el hombre responde con un conjunto de soluciones: la cultura. Como son posibles muchos  conjuntos de soluciones, quiere decirse que han existido y existen muchas culturas. Lo que no ha existido nunca es una cultura absoluta, esto es, una cultura que responde victoriosamente a toda  objeción. Las que el pasado y el presente nos ofrecen son más o menos imperfectas: cabe establecer entre ellas una jerarquía, pero no hay ninguna libre de inconvenientes, manquedades y parcialidad. La
cultura única y propiamente tal es sólo un ideal y puede definírsela como Aristóteles la Metafísica o ciencia única, a la cual llama "la que se busca".

Y es curioso advertir que cada cultura positiva consigue resolver cierto número de cuestiones vitales mediante el previo abandono y renuncia a resolver las restantes. De suerte, que del defecto ha hecho una virtud, y si ha logrado algo o mucho ha sido por aceptar alegremente su carácter fragmentario. Ya veremos cómo la cultura andaluza vive de una heroica amputación: precisamente de amputar todo lo heroico de la vida -otro rasgo esencial en que coincide con la China.

Una y otra tienen una raíz común, que en este caso es menos metafísica, porque, como las auténticas raíces, se hincan en el campo. Son culturas campesinas.

Si viajamos por Castilla no encontramos otra cosa que labriegos laborando sus vegas, oblicuos sobre el surco, precedidos de la yunta, que sobre la línea del horizonte adquiere proporciones monstruosas. Sin embargo, no es la castellana actual una  cultura campesina: es simplemente agricultura, lo que queda siempre que la verdadera cultura  desaparece. La cultura de Castilla fue bélica. El guerrero vive en el campo, pero no vive del campo -ni material ni espiritualmente. El campo es, para él, campo de batalla: incendia la cosecha del  agricultor pacífico, o bien la requisa para beneficio de sus soldados y bestias beligerantes. El castillo agarrado al otero no es, como la alquería o cortijo, lugar para permanecer, sino, como el nido del águila, punto de partida para la cacería y punto de abrigo para la fatiga. La vida del guerrero no es permanente, sino móvil, andariega, inquieta por esencia. Desprecia al labriego, lo considera como un ser inferior, precisamente porque no se mueve, porque es manente -de donde manant-, porque vive adscrito al cortijo o villa -de donde villano. El sentido peyorativo de estos dos vocablos es un precipitado de desdén que mide el antagonismo entre dos culturas, ambas ocurrentes en el área campesina, pero de signo inverso: la bélica y la agraria. Cuando el guerrero se fue de Castilla quedó sólo la masa inferior sobre que él vivía: el rústico eterno, informe, sin estilo, igual en todas partes. 

Esta contraposición dibuja con alguna claridad el sentido positivo y creador que doy al término cuando de la andaluza digo que es una cultura campesina, es decir, agraria. No es lo peculiar de ésta que el hombre cultive el campo, sino que de la agricultura hace principio e inspiración para el cultivo del hombre.

Al revés que en Castilla, en Andalucía se ha despreciado siempre al guerrero y se ha estimado sobre todo al villano, al manant, al señor del cortijo. Exactamente como en China, donde, a lo largo de miles de años, el militar, por el mero hecho de serlo, era considerado como un hombre de segunda clase. Mientras en Occidente fue la espada del Emperador símbolo supremo del Estado, en China la nación se sintió resumida en el pacífico abanico de su Emperador.

Consecuencia de este desdén a la guerra es que Andalucía haya intervenido tan poco en la historia cruenta del mundo. El hecho es tan radical, tan continuado, que de puro evidente no se ha subrayado nunca. ¿Qué papel ha sido el de Andalucía en este orden de la historia? El mismo de China. Cada trescientos o cuatrocientos años invaden la China las hordas guerreras de las crudas estepas asiáticas. Caen feroces sobre el pueblo de los Cien Nombres, que apenas o nada resiste. Los chinos se han dejado conquistar por todo el que ha querido. Al ataque brutal oponen su blandura; su táctica es la táctica del colchón: ceder. Tanto, que el feroz invasor no encuentra fuerza donde apoyar su ímpetu y cae por sí mismo en el colchón -en la deliciosa blandura de la vida china. El resultado es que, a las dos o tres generaciones, el violento manchú o mongol queda absorbido por la vieja y refinada y suavísima manera del chino, tira la espada y empuña el abanico.

Parejamente, Andalucía ha caído en poder de todos los violentos mediterráneos, y siempre en  veinticuatro horas, por decirlo así, sin ensayar siquiera la resistencia. Su táctica fue ceder y ser blanda. De este modo acabó siempre por embriagar con su delicia el áspero ímpetu del invasor. El olivo bético es símbolo de la paz como norma y principio de cultura.(1)

       (1) La otra gran cultura agraria que ha existido, la del Antiguo Egipto, repite el fenómeno de     China y Andalucía. Las conquistas de los Tutmosis y Ramsés fueron hechas con soldados extranjeros.

El ideal vegetativo

Vive el andaluz en una tierra grasa, ubérrima, que con mínimo esfuerzo da espléndidos frutos. Pero además el clima es tan suave, que el hombre necesita muy pocos de estos frutos para sostenerse sobre el haz de la vida. Como la planta, solo en parte se nutre de la tierra, y recibe el resto del aire cálido y la luz benéfica. Si el andaluz quisiera hacer algo más que sostenerse sobre la vida, si aspirase a la  hazaña y a la conducta enérgica, aun viviendo en Andalucía, tendría que comer más y, para ello, gastar mayor esfuerzo. Pero esto sería dar a la existencia una solución estrictamente inversa de la andaluza. Mientras creamos haberlo dicho todo cuando acusamos al andaluz de holgazanería, seremos indignos de penetrar el sutil misterio de su alma y cultura.

Se dice pronto "holgazanería", aunque es una palabra bastante larga. Pero el andaluz lleva unos cuatro mil años de holgazán, y no le va mal. En vez de afrontar el hecho con pedante ademán de maestro de escuela y atribuir a este pueblo viejísimo la nota de pereza como una calificación escolar, mejor será que abramos bien los ojos y agucemos la mente a fin de entenderlo. Corremos si no el riesgo imprevisto de enaltecer la holgazanería, puesto que ha hecho posible la deleitable y perenne vida andaluza.

La famosa holgazanería andaluza es precisamente la fórmula de su cultura. Como he indicado ya, la cultura no consiste en otra cosa que en hallar una ecuación con que resolvamos el problema de la vida. Pero el problema de la vida se puede plantear de dos maneras distintas. Si por vida entendemos una existencia de máxima intensidad, la ecuación nos obligará a aprontar un esfuerzo máximo. Pero reduzcamos previamente el problema vital, aspiremos sólo a una vita minima: entonces, con un  mínimo esfuerzo, obtendremos una ecuación tan perfecta como la del pueblo más hazañoso. Este es el caso del andaluz. Su solución es profunda e ingeniosa. En vez de aumentar el haber, disminuye el debe; en vez de esforzarse para vivir, vive para no esforzarse, hace de la evitación del esfuerzo  principio de su existencia.

Sería, pues, un error suponer, sin más ni más, que el sevillano renuncia a vivir como un inglés de la City porque es incapaz de trabajar tanto como él. Aunque sin trabajo y como mágica donación se le ofreciese tal régimen de vida, lo rechazaría con horror. Podrá en el andaluz ser la pereza también un defecto y un vicio; pero, antes que vicio y defecto, es nada menos que su ideal de existencia. Esta es la paradoja que necesita meditar todo el que pretenda comprender a Andalucía: la pereza como ideal y como estilo de cultura. Si sustituimos el vocablo pereza por su equivalente "mínimo esfuerzo", la idea no varía, y cobra, en cambio, un aspecto más respetable.

Venimos de una época que, más que otra ninguna de la historia, ha hecho del máximo esfuerzo su  ideal de vida, y nos resulta difícil comprender una actividad vital tan opuesta a la nuestra. Interpretamos, desde luego, la pereza como una simple negación, como un puro no hacer. Pero noexageremos la indolencia de los andaluces. A la postre, vienen a hacer todo lo que es necesario, puesto que Andalucía existe, y su pereza no excluye por completo la labor, sino que es más bien el sentido y el aire que adopta su trabajo. Es un trabajo inspirado por la pereza y dirigido hacia ella, que tiende, por tanto a ser en todo orden el mínimo, como si se avergonzase de sí mismo. Este cariz aparece sobremanera claro si recordamos la forma petulante, ostensiva, desmesurada, que suele tomar el trabajo en los pueblos que hacen de él su ideal.

Después de todo, como decía Federico Schlegel, es la pereza el postrer residuo que nos queda del Paraíso, y Andalucía el único pueblo de Occidente que permanece fiel a un ideal paradisíaco de la vida. Hubiera sido imposible tal fidelidad si el paisaje en que está alojado el andaluz no facilitase ese estilo de existencia. Pero no se recaiga en la explicación trivial que considera a una cultura como efecto mecánico del medio.

Para el hombre que llega del Norte es la luminosidad y gracia cromática de la campiña andaluza un  terrible excitante que le induce a una vida frenética (2).  Esto le lleva a suponer que la existencia  andaluza sería frenética si la indolencia no la deprimiese. Imagina que este pueblo posee una gran vitalidad, y cuando ve pasar a las sevillanas de ojos nocturnos, presume en sus almas magníficas pasiones y extremados incendios. ¡Grande error! No cae en la cuenta de que el andaluz aprovecha en sentido inverso las ventajas de su "medio". El pueblo andaluz posee una vitalidad mínima, la que buenamente le llega del aire soleado y de la tierra fecunda. Reduce al mínimo la reacción

         (2) Cuenta Chateaubriand que al llegar los cien mil hijos de San Luís a la divisoria de Sierra Morena y descubrir súbitamente la campiña andaluza, les produjo tal efecto el espectáculo, que espontáneamente los batallones presentaron armas a la tierra maravillosa.

Sobre el medio porque no ambiciona más y vive sumergido en la atmósfera como un vegetal.

La vida paradisíaca es, ante todo, vida vegetal. Paraíso quiere decir vegetal, huerto, jardín. Y la existencia de la planta se diferencia de la animal en que aquella no reacciona sobre el contorno. Es pasiva al medio. Con sus raíces recibe el nutrimiento telúrico, con sus hojas bebe del sol y del viento. No hace nada. Vivir, para ella, es a un tiempo recibir de fuera el sustento y gozarse al recibirlo. El sol es a la par alimento y caricia en la manecita verde de la hoja. En el animal se separan más la  sustentación y la delectación. Tiene que esforzarse para lograr el alimento, y luego, con funciones diversas de ésta, buscarse sus placeres. Cuando más al Norte vayamos más disociados encontraremos esos dos haces de la vida. Pues bien: a un andaluz le parecen igualmente absurdas en el inglés o el alemán la manera de trabajar y la manera de divertirse, ambas sin mesura, desintegrada la una de la otra. Por su parte, prefiere trabajar poco, y también divertirse sobriamente, pero haciendo a la vez lo uno y lo otro, infusas las dos operaciones en un gesto único de vida que fluye suavemente, sin interrupciones ni sobresaltos, como un perfecto adagio cantabile. Diríase que en la vida andaluza, la fiesta, el domingo, rezuma sobre el resto de la semana e impregna de festividad y dorado reposo los días laborables. Pero  también, viceversa, la fiesta es menos orgiástica y exclusiva, el domingo más lunes y más miércoles que en las razas del Norte. Sevilla solo es orgiástica para los turistas del Septentrión; para los nativos es siempre un poco fiesta y no lo es del todo nunca.

Al fijarla sobre Andalucía, nuestra pupila se deslumbra y cree ver una escena de exaltación. Pero aguardemos un poco que pase esa impresión superficial.Pronto descubriremos que la vida andaluza excluye toda exaltación y se caracteriza por el fino cuidado de rebajar un tono lo mismo la pena que el placer.

Lo que subraya y antepone es precisamente el tono menor de la vida, el repertorio de mínimas y elementales delicias que pueden extenderse, sin altos ni bajos, con perfecta continuidad, por toda la existencia. En el Paraíso no se comprende goces intensos, concentrados frenéticamente en puntos del tiempo, a que siguen horas de vacío o de amargor. El vegetal paradisíaco goza mínimamente, pero sin discontinuidad: goza de tener su follaje bajo el baño térmico del sol, de mecer sus ramas al venteo blando, de refrescar su médula con la lluvia pasajera. Pues bien: aunque parezca mentira al hombre del Norte, hay todavía en este rincón del planeta millones de seres humanos para quienes la delicia básica de la vida es, en efecto, gozar de la temperie deleitable. Es indecible cuánta fruición extrae el andaluz de su clima, de su cielo, de sus mañanitas azules, de sus crepúsculos dorados. Sus placeres no  son interiores, ni espirituales, ni fundados en supuestos históricos. De todo esto ha aceptado el mínimo que la presión de la época le imponía. Pero la raíz de su ser sigue sumergida en esa delicia cósmica, elemental, segura, perdurable. El andaluz tiene un sentido vegetal de la existencia y vive con preferencia en su piel. El bien y el mal tienen ante todo un valor cutáneo: bueno es lo suave, malo lo que roza ásperamente. Su fiesta auténtica y perenne está en la atmósfera, que penetra todo su ser, da un prestigio de luz y de ardor a todos sus actos y es, en suma, el modelo de su conducta. El andaluz aspira a que su cultura se parezca a su atmósfera(3).

Vive, pues, este pueblo referido a su tierra, adscrito a ella en forma distinta y más esencial que otro ninguno. Para él, lo andaluz es primariamente el campo y el aire de Andalucía. La raza andaluza, el andaluz mismo, viene después; se siente a sí mismo como el segundo factor, mero usufructuario de esa delicia terrena, y en este sentido, no por especiales calidades humanas, se cree un pueblo privilegiado. Todo andaluz tiene la maravillosa idea de que ser andaluz es una suerte loca con que ha sido favorecido. Como el hebreo se juzga aparte entre los pueblos porque Dios le prometió una tierra de delicias, el andaluz se sabe privilegiado porque, sin previa promesa, Dios le ha adscrito al rincón mejor del planeta. Frente al hombre de la tierra prometida, es el hombre de la tierra regalada, el hijo de Adán a quien ha sido devuelto el Paraíso.

(3) Espero que se me entienda bien. No se trata neciamente de censurar al andaluz suponiendo que no hace más que vegetar. Mi idea es que su cultura -por tanto, su actividad "espiritual"- exalta y pule el plano vegetativo de la existencia. De aquí, entre otros muchos detalles, la tierna amistad del andaluz con el vegetal, con el productivo y con el superfluo, con la vid y con la flor. Cultiva el olivar, pero también el tiesto. En cuanto a la alimentación, la sensiblería socialista nos ha hecho notar innumerables veces que el gañán del campo andaluz no come apenas y está atenido a una simple dieta de gazpacho. El hecho es cierto y, sin embargo, la observación es falsa porque es incompleta. Sería más verídica si añadiese que en Andalucía come poco y mal todo el mundo, no sólo el pobre. La cocina andaluza es la más tosca, primitiva y escasa de toda la Península. Un jornalero de Azpeitia come más y mejor que un ricacho de Córdoba o Jaén. Hasta en esto imita el andaluz al vegetal: se alimenta sin comer, vive de la pura inmersión en tierra y cielo. Lo mismo el chino.

Conviene insistir sobre esta raíz primaria del alma andaluza que es el peculiar entusiasmo por su  trozo de planeta. Y véase cómo empieza a dibujarse el sentido positivo que encierra mi diagnóstico de la cultura andaluza como cultura campesina. La unión del hombre con la tierra no es aquí un simple hecho, sino que se eleva a relación espiritual, se idealiza y es casi un mito. Vive de su tierra no sólo materialmente, como todos los demás pueblos, sino que vive de ella en idea y aun en ideal. El gallego lejos del terruño siente morriña; el asturiano y el vasco viven doloridos lejos de sus valles angostos y humeantes. Sin embargo, su nexo con la campiña maternal es ciego, como físico, sin sentido de espíritu. En cambio, para el andaluz, que no siente en la ausencia esas repercusiones mecánicas del sentimiento, es vivir en Andalucía el ideal, consciente ideal. Y, viceversa, mientras un gallego sigue siendo gallego fuera de Galicia, el andaluz trasplantado no puede seguir siendo andaluz; su peculiaridad se evapora y anula. Porque ser andaluz es convivir con la tierra andaluza, responder a sus gracias cósmicas, ser dócil a sus inspiraciones atmosféricas.

Este ideal -la tierra andaluza como ideal- nos parece a nosotros, gentes más del Norte, demasiado sencillo, primitivo, vegetativo y pobre. Está bien. Pero es tan básico y elemental, tan previo a toda otra cosa que el resto de la vida, al producirse sobre él, nace ya ungido y saturado de idealidad. De aquí que toda la existencia andaluza, especialmente los actos más humildes y cotidianos -tan feos y sin espiritualizar en los otros pueblos-, posea ese divino aire de idealidad que la estiliza y recama de gracia. Mientras otros pueblos valen por los pisos altos de su vida, el andaluz es egregio en su piso bajo: lo que se hace y se dice en cada minuto, el gesto impremeditado, el uso trivial...

Pero también es verdad lo contrario: este pueblo, donde la base vegetativa de la existencia es más ideal que en ningún otro, apenas si tiene otra idealidad. Fuera de lo cotidiano, el andaluz es el hombre menos idealista que conozco



viernes, 28 de diciembre de 2012

Josep Antoni Duran i Lleida



Josep Antoni Duran y lleida

 


Josep Antoni Duran i Lleida (nacido en Alcampell, Huesca, Aragón, el 27 de marzo de 1952 es un político democristiano español de ideología conservadora y catalanista. Diplomado en Comunidades Europeas por la Escuela Diplomática (Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación) en Madrid.
 

Duran critica a agricultores que reciben el PER gracias a "la contribución catalana" para pasar el día "en el bar"

Agencias | 08/10/2011

Barcelona. (Europa Press).- El candidato de CiU a las elecciones generales, Josep Antoni Duran, ha criticado que, mientras Cataluña hace esfuerzos para atajar el déficit, "una consejera socialista andaluza diga que mientras los catalanes cierran asilos ella inaugura nuevas residencias" y ha advertido de que "un agricultor catalán no puede coger alguna fruta porque no le sale a cuenta" y en otros sitios de España, "con nuestra contribución, reciban un PER para que pasen el resto de la jornada en el bar de su pueblo".

En su intervención en el consejo nacional conjunto que ha celebrado la federación para aprobar las listas y el programa electoral de cara al 20 de noviembre, ha insistido en que hay que acabar con este tipo de prácticas con la solidaridad catalana. "No tenemos nada en contra del resto del Estado, ni contra los payeses de ninguna otra comunidad, pero volveré a decir que no hay derecho a que mientras un agricultor catalán no puede coger alguna fruta porque no le sale a cuenta, en otros sitios de España, con nuestra contribución, reciban un PER para que pasen el resto de la jornada en el bar de su pueblo", sentencia.

Así, ha negado que tenga "nada" en contra del resto del Estado y que su voluntad "no es la de ofender", pero ha censurado que, mientras Cataluña hace esfuerzos para atajar el déficit, "una consejera socialista andaluza diga que mientras los catalanes cierran asilos ella inaugura nuevas residencias".

Además, ha destacado que si Cataluña tuviera "más recursos" y el Gobierno le pagara "lo que le debe", se aliviaría la presión en ámbitos como el de la dependencia o la sanidad porque "si hay dificultades, al margen de la gestión del tripartito, es porque no está justamente tratada".

Por otra parte, ha retado este sábado al cabeza de lista del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, a demostrar que el pacto fiscal no se ajusta a la Constitución. "Le reto a que me diga un solo artículo que no permita el encaje del pacto fiscal que pedimos por justicia para Cataluña", ha pedido, dando por hecho que tanto socialistas como populares lo rechazan.

Antes, el secretario general de CDC y presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha replicado a la propuesta de la pacto fiscal planteada este sábado por la candidata socialista por Barcelona, Carme Chacón, emplazándola a sumarse al pacto fiscal que defienden desde CiU "y a dejar de marear la perdiz".

Mas ha restado así toda credibilidad a la propuesta socialista, alegando que cuando lanzan una en defensa de Cataluña "después procuran huir siempre", y ha tomado como ejemplo el que el PSC no se sumara a la resolución parlamentaria que CiU y ERC pactaron en el pasado Debate de Política General (DPG) en favor del pacto fiscal.

"Dicen una cosa pero cuando se trata de votar PP y PSOE van de la mano y no precisamente en la línea del pacto fiscal", ha subrayado tras recordar el acuerdo que ambos partidos estatales alcanzaron para reformar la Constitución.

El candidato de CiU se ha pronunciado en la misma línea y, en tono irónico, ha asegurado que lanza el reto a Rubalcaba y no al ex presidente de la Generalitat José Montilla, porque "entre sus valores no está el derecho constitucional", después de que éste rechazara el pacto fiscal. "El pacto fiscal no lo quiere el PSOE, PSC ni el PP pero sí CiU y la gran mayoría de catalanes", ha añadido Duran, quien ha defendido que no se trata de una deriva nacionalista y que también puede representar un instrumento para combatir la crisis en Catalunya.


El Parlamento andaluz reprueba a Duran por "ofender" a los jornaleros

PP y PSOE no consensuan el texto por querer incluir declaraciones "despectivas" contra Andalucía de miembros de ambos partidos

Política | 27/10/2011

Sevilla. (EFE).- El Parlamento andaluz ha acordado, con los votos de PSOE, PP e IU, la reprobación del candidato de CiU a las elecciones, Josep Antoni Duran i Lleida, por considerar una "ofensa" al pueblo andaluz al afirmar que los jornaleros "reciben un PER para pasar una mañana o toda la jornada en el bar del pueblo".
Esta reprobación aparece recogida en una proposición no de ley del PSOE y en otra del PP, partidos que no han podido consensuar una iniciativa conjunta como consecuencia de que la socialista recogía en su exposición de motivos alusiones a anteriores declaraciones "despectivas" hacia Andalucía de algunos dirigentes del PP como Alejo Vidal Quadras, Esperanza Aguirre o Ana Mato.
Los populares se llegaron a comprometer a votar a favor de la iniciativa completa del PSOE si además de incluir las "ofensas" a Andalucía de los dirigentes populares se incluían las vertidas en los últimos tiempos por socialistas como Pasqual Maragall, Miquel Iceta o José Montilla, algo a lo que se opuso el PSOE.
En la iniciativa socialista se justifica la reprobación del dirigente catalán por que constituyen "una ofensa hacia el pueblo andaluz en su conjunto", y se reclama el rechazo contundente de los ataques vertidos contra el PER, la renta y el subsidio agrarios, "realizados desde el más absoluto desconocimiento".
El Parlamento ha aprobado también rechazar "la estrategia puesta en marcha desde determinados sectores de la derecha política de nuestro país, para poner en cuestión esta política de apoyo a los trabajadores, un rasgo distintivo de nuestro modelo de desarrollo social y económico, que garantiza la igualdad de oportunidades, la cohesión social, la vertebración del territorio, elementos propios del Estado del Bienestar".
Se pide defender los beneficios del PER y de las políticas de desarrollo socioeconómico puestas en marcha en Andalucía, "que han contribuido al mantenimiento y consolidación del Estado del Bienestar en nuestro país", y remitir a Duran información sobre la naturaleza, objetivos y resultados de los planes de empleo rural.
En la iniciativa del PP, que fue respaldada por unanimidad, se recogía reprobar las palabras de Duran "por ofensivas, denigrantes y falsas", y proponía el rechazo de unas manifestaciones que son un "ataque a un instrumento que ha sido esencial para el desarrollo de nuestros pueblos y la mejora de sus servicios, para la generación de empleo, y evitar el espoblamiento de zonas rurales de Andalucía".





BOPA 767 PARLAMENTO DE ANDALUCÍA 
21 de octubre de 2011

Proposición no de ley en Pleno 8-11/PNLP-000058, Proposición no de Ley relativa a defensa del modelo de desarrollo socioeconómico andaluz y reprobación de las manifestaciones ofensivas de Josep Antoni Duran i Lleida hacia Andalucía

Presentada por el G.P. Socialista
Calificación favorable y admisión a trámite
Apertura del plazo de presentación de enmiendas con arreglo a lo previsto en el artículo 169.2 del Reglamento de la Cámara
Sesión de la Mesa del Parlamento de 11 de octubre de 2011
Orden de publicación de 17 de octubre de 2011

A LA MESA DEL PARLAMENTO DE ANDALUCÍA
El G.P. Socialista, con arreglo a lo previsto en el artículo 168 y siguientes del Reglamento de la Cámara, presenta la siguiente Proposición no de Ley relativa a defensa del modelo de desarrollo socioeconómico andaluz y reprobación de las manifestaciones ofensivas de Josep Antoni Duran i Lleida hacia Andalucía.

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS
Andalucía es una tierra moderna, trabajadora y emprendedora, a la vanguardia en múltiples sectores estratégicos. Una Comunidad cuyo esfuerzo y solidaridad ha sido clave para el progreso de España. Con la fuerza de los hechos, la realidad de la Comunidad Autónoma andaluza se ha impuesto sobre los prejuicios, los tópicos y los estereotipos negativos con los que algunos han tratado de frenar u obstaculizar el desarrollo de esta tierra.

En las últimas horas, Andalucía ha vuelto a ser objeto de una nueva oleada de críticas y descalificaciones por parte de un dirigente político de la derecha nacionalista catalana, que ha arremetido contra los andaluces y andaluzas, afectando gravemente a la imagen de nuestra Comunidad, y que ha dirigido sus ataques hacia uno de los pilares básicos de nuestro modelo de desarrollo social y económico, aquel que garantiza la igualdad de oportunidades, la cohesión social y la vertebración del territorio.

No es la primera vez que Duran i Lleida menosprecia a nuestra tierra y lleva a cabo un ataque gratuito hacia la imagen de nuestra Comunidad y contrario a los intereses de Andalucía. Sus declaraciones resultan doblemente ofensivas, porque ya no podrían ser achacables al desconocimiento o la ignorancia, sino que forman parte de una estrategia diseñada con el objetivo de descalificar y poner en cuestión uno de los pilares básicos de nuestro modelo socioeconómico.

De esta manera, las manifestaciones de Duran i Lleida responden a una estrategia deliberada, puesta en marcha por una minoría, que ha situado en su punto de mira a Andalucía como mejor exponente de las políticas socioeconómicas que han contribuido al mantenimiento y consolidación del Estado del Bienestar en nuestro país.

Gracias a estas políticas de desarrollo, Andalucía ha experimentado una profunda transformación, que se ha materializado en una mejora significativa de las condiciones de vida de nuestros pueblos, y en la reducción de los desequilibrios producidos por anteriores etapas. En este escenario, las políticas de desarrollo rural y los planes de empleo rural han desempeñado un papel fundamental.

En este contexto, el Plan de Empleo Rural ha tenido una importancia decisiva en el desarrollo de nuestros pueblos. Sin el PER y el subsidio agrario los campos de Andalucía y Extremadura habrían sufrido un empobrecimiento gravísimo, con el consiguiente despoblamiento de extensas zonas rurales. De forma simultánea, el movimiento migratorio habría agravado los problemas en las grandes ciudades.

El Plan de Empleo Rural (PER) no es un subsidio, sino un plan de inversiones en infraestructuras que financia el Gobierno, en pueblos de Andalucía y Extremadura, para la mejora de nuestros pueblos y zonas rurales. Este plan, creado no sólo para trabajadores cualificados y no cualificados del Régimen Especial Agrario sino también para trabajadores del Régimen General, ahora denominado AEPSA (Acuerdo para el Empleo y Protección Social Agraria), tiene como objetivos fundamentales: la protección ante el desempleo, la generación de nuevos puestos de trabajo, así como la formación de los trabajadores agrarios.

Los fondos adscritos al AEPSA se marcan anualmente en función de los indicadores determinados por zonas preferentes de actuación en las Políticas Activas de Empleo o por los baremos establecidos por las organizaciones comunes de mercados. Por otro lado, en cuanto al subsidio y la renta agraria son un tipo de subsidio por desempleo propio de los trabajadores eventuales agrarios, dados de alta en el Régimen Especial Agrario de la Seguridad Social. En base a lo anterior, constituyen un derecho que adquieren los trabajadores eventuales agrarios mediante la cotización a la Seguridad Social, lo mismo que cualquier otro trabajador, y el PER no es ningún sistema de beneficencia, como quieren hacer creer al resto de la población.

Por todo ello, los andaluces y andaluzas merecen una rectificación inmediata por parte del autor de las mencionadas declaraciones, que sugieren que los agricultores “reciben un PER para pasar una mañana o toda la jornada en el bar del pueblo”, porque estas palabras encierran un absoluto desprecio a Andalucía, desde planteamientos clasistas, basados en tópicos que degradan la imagen y afectan seriamente a la dignidad de los andaluces y andaluzas.

Esta manifestación de rechazo se hace extensible al resto de insultos y declaraciones ofensivas hacia Andalucía llevadas a cabo por políticos de la derecha de nuestro país, así como del nacionalismo radical, entre los que se encuentran Alejo Vidal-Quadras (PP), que llamó a Blas Infante “cretino integral, el más tonto de España” o “payaso”; Ana Mato (PP), quien afirmó que “los niños andaluces son prácticamente analfabetos”; Esperanza Aguirre (PP), quien declaró que “el Gobierno se ha ido a Sevilla para utilizar el dinero de los contribuyentes y dar pitas, pitas, pitas”; Artur Mas (CiU), autor de la frase “A los niños de Sevilla, Málaga, y La Coruña no se les entiende”; Joan Puigcercós (ERC), quien declaró que “En Andalucía no paga ni Dios”; o Montserrat Nebrera (PP), para quien Magdalena Álvarez “tiene un acento que parece un chiste”.

Por todo lo anteriormente expuesto, el Grupo Parlamentario Socialista presenta la siguiente:

PROPOSICIÓN NO DE LEY

El Parlamento de Andalucía insta al Consejo de Gobierno a:

1. Reprobar las manifestaciones de Josep Antoni Duran i Lleida porque constituyen una ofensa hacia el pueblo andaluz en su conjunto, y exigen un pronunciamiento firme de condena unánime por parte de esta Cámara.

2. Rechazar contundentemente los ataques vertidos contra el PER, la renta y el subsidio agrarios, realizados desde el más absoluto desconocimiento, teniendo en cuenta los positivos efectos que la implantación y ejecución de dichos proyectos ha supuesto como generadores de empleo de los colectivos de jóvenes y mayores de 45 años, facilitando su acceso al mercado laboral, y contribuyendo, de este modo, a una mejora considerable de las infraestructuras y servicios en aquellos territorios donde se han llevado a efecto.

3. Rechazar la estrategia, puesta en marcha desde determinados sectores de la derecha política de nuestro país, para poner en cuestión esta política de apoyo a los trabajadores; un rasgo distintivo de nuestro modelo de desarrollo social y económico, que garantiza la igualdad de oportunidades, la cohesión social, la vertebración del territorio, elementos propios del Estado del Bienestar.

4. Reconocer y defender los beneficios del PER, así como de las políticas de desarrollo socioeconómico puestas en marcha en Andalucía, que han contribuido al mantenimiento y consolidación del Estado del Bienestar en nuestro país.

5. Instar al Consejo de Gobierno a remitir a Josep Antonio Duran i Lleida cumplida información sobre la naturaleza, objetivos y resultados de los Planes de Empleo Rural, con el fin de evitar nuevos pronunciamientos en base a planteamientos absolutamente erróneos sobre la realidad de Andalucía.
Sevilla, 10 de octubre de 2011.

El Portavoz del G.P. Socialista,
Mario Jesús Jiménez Díaz.

8-11/PNLP-000059, Proposición no de Ley relativa a reprobación de las declaraciones de Josep Antoni Duran y Lleida
Presentada por el G.P. Popular de Andalucía
Calificación favorable y admisión a trámite
Apertura del plazo de presentación de enmiendas con arreglo a lo previsto en el artículo 169.2 del Reglamento de la Cámara
Sesión de la Mesa del Parlamento de 19 de octubre de 2011
Orden de publicación de 20 de octubre de 2011

A LA MESA DEL PARLAMENTO DE ANDALUCÍA
El G.P. Popular de Andalucía, con arreglo a lo previsto en el artículo 168 y siguientes del Reglamento de la Cámara, presenta la siguiente Proposición no de Ley ante el Pleno, relativa a reprobación de las declaraciones de Josep Antoni Duran y Lleida.

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS
El presidente de Unió Democrática de Cataluña, Josep Antoni Duran y Lleida, ha insultado gravemente a los andaluces al afirmar que en nuestra Comunidad Autónoma “se recibe un PER para pasar una mañana o toda la jornada en el bar del pueblo”.

Estas afirmaciones constituyen una afrenta a la dignidad de todos los andaluces, por injustas e inciertas, y son una muestra más de la escalada verbal emprendida por algunos dirigentes del nacionalismo catalán, quienes han creído erróneamente que los problemas de su Comunidad pueden solucionarse con referencias insultantes hacia los habitantes de otros territorios, como Andalucía.

Las opiniones sobre Andalucía no pueden sustentarse en el tópico y en estereotipos falsos sobre los andaluces, ni mucho menos en estrategias de mercadotecnia electoral que pretenden ocultar los auténticos problemas internos de Cataluña. La imagen de Andalucía se ve dañada por apreciaciones frívolas y que responden a una visión equivocada de nuestra tierra.

Es evidente que las declaraciones de Duran responden a un profundo desconocimiento de la realidad andaluza. El Plan de Empleo Rural (PER) ha sido un instrumento de desarrollo de los pueblos de Andalucía, además de un elemento de creación de actividad económica y de fijación de la población en las zonas rurales. El PER, hoy AEPSA, es un plan de inversión que ha mejorado considerablemente las infraestructuras de los ayuntamientos andaluces, y es un elemento fundamental para la protección social de los trabajadores del campo de Andalucía.

El desprecio a Andalucía, que desprenden las declaraciones del dirigente catalán, ha merecido ya el rechazo unánime de todas las fuerzas políticas y de la sociedad andaluza.

Por todo ello, el Parlamento de Andalucía, como representación soberana de todos los andaluces, debe reprobar y repudiar estas aseveraciones irresponsables que ignoran la verdad de nuestra tierra, menosprecian el esfuerzo de los trabajadores andaluces y dañan la imagen de nuestra Comunidad Autónoma.

Por todo lo anteriormente expuesto, el Grupo Parlamentario Popular de Andalucía presenta la siguiente:

PROPOSICIÓN NO DE LEY

1. El Parlamento de Andalucía rechaza las declaraciones de Josep Antoni Duran i Lleida por ofensivas, denigrantes y falsas, y reprueba su actitud despreciativa hacia la sociedad andaluza.

2. El Parlamento de Andalucía rechaza rotundamente sus manifestaciones sobre el PER porque son un ataque a un instrumento que ha sido esencial para el desarrollo de nuestros pueblos y la mejora de sus servicios, para la generación de empleo, y para evitar el despoblamiento de las zonas rurales de Andalucía.

Parlamento de Andalucía, 10 de octubre de 2011.
La Portavoz del G.P. Popular de Andalucía,
María Esperanza Oña Sevilla.

Otras Declaraciones de Durán I Lleida sobre la sociedad andaluza


    



CARNAVAL DE CÁDIZ 2012




En un andaluz muy claro a la mierda los catalanes

De la comparsa "Se acabo el cuento" Pasodoble a Cataluña

Dura crítica a las descalificaciones contra el subsidio agrario en Andalucía, realizadas por el catalanista Duran i Lleida.

 Letra:


Respeta a Andalucía, cobarde, cobarde, que puede ser que algún día Andalucía te salve. Lo diré para que se entienda, en un andaluz muy claro, a la mierda con los catalanes que insultan, son ya de los que por sistema van contra los andaluces, y si no se les responde se creen que nos asustan. Y a la mierda Duran Lleida cuando nombra Andalucía, y a la mierda Cataluña si protege a ese cabrón, que ofende tras el respaldo, del cargo y del Parlamento, pero aquí se acaba el cuento, te lo digo yo, ya está bien de burchar, catalán, mira que te lo dice un andaluz, no hagas que me ponga cruz y me acuerde de tu madre, respeta a Andalucía, cobarde, cobarde, que vive Dios, que en la sangre y el sudor, que antes que nacieras tú, levantaron Cataluña, y el andaluz, si se emborracha en un bar luego no sabe mear, y ahora muérdete las uñas, que el catalán sea al fin un idioma oficial deja desmerecer porque el andaluz andando, ya te lo dije una vez, hay que mamarlo y mamarlo".


Joan Puigcercós contra los andaluces



Joan Puigcercós



Joan Puigcercós i Boixassa es un político español, de ideología independentista catalana. Pertenece al partido Esquerra Republicana de Catalunya y entre 2008 a 2011 fue presidente de dicho partido. Wikipedia



Puigcercós asegura que los andaluces no pagan impuestos

"Tenemos la Agencia Tributaria instalada en Cataluña. Y mientras tanto, Madrid es una fiesta fiscal y en Andalucía no paga ni Dios", dice en un mitin

MAIOL ROGER La Seu d'Urgell (Lleida) 

Hay un enemigo que agita los ánimos del independentistas. Es abstracto, pero tiene nombre de capital: Madrid. Hoy Joan Puigcercós, líder de ERC, se ha despachado a gusto con su particular concepto de la capital de España. "Madrid no nos solucionará nada. No podemos esperar nada de Madrid. La única solución la tenemos nosotros, el único futuro nos lo marcarán los catalanes", ha asegurado en su mitin pirenaico, pronunciado ante un centenar de militantes de La Seu d'Urgell (Lleida).
En este eje del mal madrileño entra la Agencia Tributaria, a al que ha acusado de asediar a impuestos a los empresarios catalanes, mientras que hace la vista gorda en otras comunidades "Tenemos la Agencia Tributaria instalada en Cataluña. Y mientras tanto, Madrid es una fiesta fiscal y en Andalucía no paga ni Dios", ha proclamado. Y ha continuando, desgranando sus particulares agravios: "Nunca han tenido respeto a Cataluña. Como dijo Mariano Rajoy, Cataluña solo sirve para pagar y trabajar. Se nos perjudica, y mucho."


Lanzado a criticar todo lo procedente de la capital de España, Puigcercós también ha reprochado a José Luis Rodríguez Zapatero su actitud hacia Cataluña, precisamente hoy, con el presidente apoyando a José Montilla en un mitin en Viladecans. "Montilla dice: 'iré con mi amigo Zapatero a Madrid y rescataremos el Estatuto'. ¿Zapatero devolverá el Estatuto? ¿El Gobierno de Madrid devolverá todo lo que ha recortado el TC? Quizás, aprovechando la visita del Papa, lo que hace Montilla es un acto de fe", ha ironizado. Para Puigcercós, la única solución a todos los males de Cataluña es la independencia: "Debemos decidir desde Cataluña. En Madrid nadie nos ayudará. Siempre nos pondrán problemas".


El Gobierno andaluz considera un "insulto" la acusación de ERC de que no se pagan impuestos

La consejera de Presidencia y portavoz de la Junta, Mar Moreno, considera que el discurso de Puigcercós es "tan fácil y tan injusto como el anticatanalismo", "contribuye a crear tensión" y "acuña estereotipos dañinos para la convivencia".- Socialistas y populares andaluces exigen al dirigente de ERC que se disculpe

ISABEL PEDROTE Sevilla 
elpais.es 15 de noviembre de 2010

Las palabras del dirigente de ERC, Joan Puigcercós, que ayer afirmó en un mitin que los andaluces no pagan sus impuestos, han levantado muchas ampollas en Andalucía, aunque no es la primera vez que declaraciones de dirigentes catalanes caen como una losa. La consejera de Presidencia y portavoz del Gobierno andaluz, Mar Moreno, replicó que tales afirmaciones producen "indignación" tanto en el Ejecutivo autonómico como en el conjunto de los andaluces, porque "ésta es una tierra que contribuye como la primera al sostenimiento del conjunto del país". En concreto, Puigcercós dijo lo siguiente: "Tenemos la Agencia Tributaria instalada en Cataluña. Y mientras tanto, Madrid es una fiesta fiscal y en Andalucía no paga ni Dios".


Moreno añadió que lo que ha dicho Puigcercós es un "insulto" a la comunidad de andaluces que viven en Cataluña, y que el dirigente de ERC no debería olvidar que esta comunidad ha participado activamente en el "levantamiento" de Cataluña.
Según la consejera de Presidencia andaluza, este tipo de discurso es "tan fácil y tan injusto como el anticatanalismo, y solo contribuyen a crear tensión y acuñar estereotipos dañinos para la convivencia de nuestro país". "Es muy triste que se oigan todavía declaraciones así", subraya Moreno.
El PSOE andaluz también ha reaccionado. La número dos, Susana Díaz, secretaria de Organización conmina al líder de ERC a pedir disculpas a todos los andaluces, incluidos el millón que vive en Cataluña, y achacó sus palabras al "total desconocimiento" que Puigcercós tiene de esta tierra.
Díaz califica de "lamentables y despreciables" los "continuos ataques" que algunos dirigentes políticos catalanes vienen dedicando a Andalucía, que "prueban que siguen anclados en el estereotipo y el tópico de una Andalucía vaga, subsidiaria e indolente que no se corresponde con la realidad y por cuya eliminación se ha luchado tanto desde esta tierra".
La secretaria de Organización del PSOE de Andalucía agrega: "Esta es una prueba más del peor ejercicio de catalanismo, que solo encuentran argumentos para defender a Cataluña insultando y despreciando al resto de regiones y tratando de segregar territorios en una España donde el Estado de las Autonomías juega un papel clave".
Por su lado, la portavoz regional del PP-A, Rosario Soto, ha exigido una "disculpa urgente a Andalucía y a todos los andaluces" por parte de Puigcercós y ha reclamado una "reacción contundente" del presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán.
"Ya está bien de insultos. Estamos cansados de que se deteriore nuestra imagen, porque los andaluces no se merecen este trato por parte de nadie y menos por parte de un señor que ha estado gobernando en el tripartito con el PSOE encabezado por José Luis Montilla", ha indicado Soto a Europa Press, tras matizar que "el PSOE tiene también responsabilidad en el asunto, ya que Puigcercós sabrá de los andaluces lo que le haya contado Montilla".
Hace unos meses, el portavoz de CiU en el Congreso, Josep Antoni Duran i Lleida, hizo también unas declaraciones ofensivas sobre el PER y pidió su reforma "por haber mucho fraude".




El líder de ERC, Joan Puigcercós, asegura que "en Andalucía no paga impuestos ni Dios"


    RTVE.es 14.11.2010
     La Junta de Andalucía ha exigido una rectificación al candidato de ERC a la Generalitat, Joan Puigcercós, que este domingo ha dicho que "en Andalucía no paga impuestos ni dios". El primer fin de semana de campaña para las elecciones catalanas ha tenido un tono muy bronco, con acusaciones cruzadas por parte de todos los partidos.
    El líder independentista denunciaba en su mitin en La Seu d'Urgell (Lleida) que algunas comunidades autónomas tienen "privilegios", mientras que a su juicio el esfuerzo fiscal catalán no se ve recompensado.
    "El régimen tributario español está yendo en contra de las empresas catalanas. Cada día cuántos empresarios de Cataluña tienen en su casa instalado a un inspector de Hacienda cuando Madrid es una fiesta fiscal y en Andalucía no paga ni Dios", ha afirmado.

    Indignación en Andalucía

    La respuesta no se hizo esperar, e hizo coincidir a socialistas y populares andaluces. La consejera de la Presidencia y portavoz del Gobierno, Mar Moreno, ha acusado a Puigcercós de "generar tensiones para la convivencia" con argumentos "injustos".
    En declaraciones a Efe, la dirigente socialista le ha reclamado que "rectifique" y pida "disculpas" por sus afirmaciones, que Moreno ha considerado "un insulto no sólo para los andaluces que viven en Andalucía, sino también para la comunidad de andaluces que viven en Cataluña".
    En la misma línea, la portavoz regional del PP-A, Rosario Soto, exigía una "disculpa urgente a Andalucía y a todos los andaluces", pedía también una "reacción contundente" del presidente de la Junta, el socialista José Antonio Griñán.



    El Presidente de la Junta de Andalucía expresa su rechazo a las palabras de Puigcercós.




    Declaraciones de Rosa Aguilar en las que asegura que Puigcercós tendría que pedir perdón al pueblo andaluz. Exige respeto para andalucía.






    Joan Puigcercós en el Programa de Buenafuente




    La Semana más larga -Manu Sánchez. Joan Puigcercós




    Ofensas de Jordi Pujol a los andaluces




    http://es.wikipedia.org/wiki/Jordi_Pujol

    Jordi Pujol y Soley en la epoca en que pronunció la frase (1958)





     Jordi Pujol

    Jordi Pujol I Soley expresidente de la Generalitat de Cataluña: "Sobre el hombre andaluz"



    «El hombre andaluz no es un hombre coherente, es un hombre anárquico. Es un hombre destruido [...], es generalmente un hombre poco hecho, un hombre que hace cientos de años que pasa hambre y que vive en un estado de ignorancia y de miseria cultural, mental y espiritual. Es un hombre desarraigado, incapaz de tener un sentido un poco amplio de comunidad. A menudo da pruebas de una excelente madera humana, pero de entrada constituye la muestra de menor valor social y espiritual de España. Ya lo he dicho antes: es un hombre destruido y anárquico. Si por la fuerza del número llegase a dominar, sin haber superado su propia perplejidad, destruiría Cataluña. Introduciría en ella su mentalidad anárquica y pobrísima, es decir su falta de mentalidad.»

    Fuente: La inmigració, problema y esperança de Catalunya (1958)









     Fragmento
     "He leído todo cuanto he escrito -publicado o no- durante veinte años sobre este tema -el de la inmigración y el del subdesarrollo de ciertas zonas y regiones de España- Y he pensado -al término de esta nueva y larga y atenta lectura- que si se pusiera en una columna todo lo que de positivo he dicho, y lo que sin yo pretenderlo puede ser interpretado negativamente, nadie dudaría en otorgarme el título de político de filiación catalana, no sólo más interesado por el tema de la inmigración, sino incluso en un cierto sentido del más andalucista."
     






    Jordi Pujol alaba el arraigo en Catalunya de los inmigrantes andaluces y extremeños

    Elecciones catalanas | 02/11/2012  


    Fragmentos

    "Pujol se ha defendido a raíz de la publicación por parte de Ciutadans de un vídeo que recoge algunas opiniones sobre los andaluces escritas por el ex el año 1958, y que la formación ha repescado para acusar Jordi Pujol de haber "denigrado "el pueblo andaluz y de ser un "xenófobo". El expresident reiteró este viernes sus disculpas por lo que calificó de "frase desafortunada e injusta".

    «”Creía que esa gente no se saldría con la suya, porque había llegado a un grado de decaimiento muy importante, desde el punto de vista de la moral y de sus ganas de tirar hacia adelante”, añadió. Pujol ha celebrado, sin embargo, “la política que hemos hecho, a nivel catalán, español y evidentemente en Andalucía y Extremadura”. En este sentido, el expresident constató que Catalunya está “llena de gente que vino de Andalucía y Extremadura y que, afortunadamente, están muy integrados»

    C's - El hombre andaluz 

     

     

     

    jueves, 27 de diciembre de 2012

    Insultos a los andaluces tras las elecciones de 25-03-2012



    Asociación de la Prensa de Sevilla

    Denuncian insultos en los medios contra Andalucía y los andaluces

    La Asociación de la Prensa de Sevilla hace pública su preocupación por unos hechos repetidos a raíz del resultado de las elecciones autonómicas del 25 de marzo

    28/03/12

    La Asociación de la Prensa de Sevilla (APS) hace pública su preocupación por el uso de determinados medios de comunicación como plataforma para, al hilo del resultado de las elecciones andaluzas del 25 de marzo, insultar y descalificar a los andaluces y a Andalucía en su conjunto.

     La Junta Directiva de la APS quiere dejar claro que no entra en el debate político ni ideológico, pero que tampoco está dispuesta a quedarse al margen ni a guardar silencio ante la oleada de insultos vertidos, desde el pasado domingo, contra los andaluces a través de algunos medios de comunicación. No es ése el cometido ni de los medios ni de los periodistas.

     La APS alienta y agradece la crítica política y, por supuesto, la libertad de expresión. Pero denuncia que se utilicen ambas, crítica y libertad de expresión, como coartada para la descalificación y la difamación.

     Quienes desde artículos y tertulias vierten esos insultos no pueden ser considerados periodistas. La APS afirma con rotundidad ante los andaluces que eso no es periodismo. Como representantes de los periodistas sevillanos denunciamos a quienes se atrincheran en los medios para descalificar la elección libre y democrática de todo un pueblo.


    Fuente de la información:

    http://fape.es/denuncian-insultos-en-los-medios-contra-andalucia-y-los-andaluces_fape-81833122.htm





    ¿Cuál es la razón de que se fomenten los tópicos que denigran y ridiculizan la imagen de Andalucía?